Para nadie es un secreto que el planeta atraviesa una crisis ambiental y desde la industria de la construcción también estamos buscando contribuir a la disminución de los impactos negativos con el medio ambiente, por lo que la arquitectura moderna le está apostando a los sistemas bioclimáticos que buscan aprovechar los recursos disponibles como el sol y el viento de manera eficiente para reducir el consumo de energía. Por lo tanto la respuesta a la pregunta inicial es ¡SÍ!.

¿Cómo funcionan los sistemas bioclimáticos?

Pues bien, una edificación se puede bioclimatizar por medio de sistemas modernos que buscan jugar con el diseño y la eficiencia energética, ya que además de ser soluciones estéticas, ayudan a mejorar las condiciones de confort interior para los usuarios, lo cual concluye en una notable disminución del uso energético en sistemas de climatización y por ende una reducción en la contaminación ambiental, sin mencionar, un entorno más saludable para las personas al interior, porque dichos sistemas de climatización como el aire acondicionado, recirculan el mismo aire sin filtrarlo.

Opciones para bioclimatizar

Para lograr confort térmico es fundamental conservar la temperatura ideal al interior de la edificación, por esto, el diseño de estas incluye un acristalamiento o estructura especial que lo permitan y aunque somos expertos en todas ellas, en este blog mencionaremos dos.

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Las fachadas con sistemas de vidrios insulados es una de las opciones para bioclimatizar, que consiste en vidrios con una cámara intermedia, que ayuda a disminuir la transferencia de calor, por lo que la temperatura interna presenta una diferencia notable con respecto a la externa. Este tipo de vidrios pueden ser usados tanto en fachadas, como en ventanería para construcciones como casas o apartamentos.

Están también las fachadas ventiladas donde la circulación del aire es vital, por lo que su implementación consta de una doble fachada entre las que queda un espacio encargado de captar el aire caliente del ambiente, que naturalmente tiene una tendencia a elevarse y en este proceso hala aire frío desde abajo. De esta manera, la estructura mantiene una temperatura media y con esto, el interior mantiene un ambiente cómodo y fresco para las personas.

Este tipo de sistemas busca usar todo a su favor, por lo que se tiene en cuenta también aspectos como la ubicación, para determinar los ángulos en los que da el sol, la dirección y la fuerza del viento y el entorno, para generar soluciones integradas. De esta manera será posible decidir si se requieren piezas adicionales, como cortasoles o vidrios con alto coeficiente de sombra, que son mecanismos para controlar el paso de calor, mas no de luz, garantizando una buena iluminación al interior, pero un ambiente fresco.

Es bien sabido que este tipo de tecnologías representan una inversión mayor a la hora de construir, sin embargo, esta tendrá una compensación en el tiempo porque se ahorrarán los altos costes de sistemas adicionales para climatizar y el retorno en relación costo-beneficio es alto, ya que la calidad de vida es mucho mejor en entornos frescos, donde la edificación misma aprovecha las condiciones climáticas, renovando el aire de manera natural. Finalmente, esta armonía y bienestar en los entornos diarios derivan en una contribución de parte no solo del sector de la construcción, sino de todos, a la mejora de la crisis por la que atraviesa el planeta y nosotros con él.

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